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martes, 4 de mayo de 2010

Del Increible Hulk al E5

Van como cuatro veces que sueño que el Increible Hulk es mi vecino y que cuando se pelea con la hija (que salió a su papá), tiembla todo y nos evacuan a todos por peligro de derrumbe. Aunque parezca una payasada soñar que está el Increble Hulk viviendo a la vuelta, me despierto muy angustiada. Siempre me termino separando de mi familia en plena evacuación o no llego a mi casa, me interceptan los del plan y no llego a saber dónde están los otros. Anoche, en el afán de esquivar el desastre de cuando papá e hija Hulk estuvieran completamente convertidos, se me pasaba el E5 y subía desesperada por Belardinelli buscando a alguien. La veía a Ceci con Brito que los venían a buscar y yo no me quería ir de ahí asi que seguía caminando. Lo encontraba a Gonzalo unas cuadras más allá que no se había enterado de nada porque estaba en la casa de un amigo del trabajo a la cual me invitaba. íbamos los dos y le preguntaba por el resto de nuestra familia. El me decía que debían estar bien, que eran payasadas mías. En la casa de su amigo me mordía el perro, me dolía. Me daba media vuelta y me iba OTRA VEZ a intentar pescar un colectivo sin poder correr (típico de sueño). Pero en la parada había tanta gente que el bondi no frenaba, seguía de largo y yo perdía la esperanza. Me desperté así, angustiada, con miedo.
NO sé, no sé si es un mensaje que habla de los miedos, la familia, la inestabilidad; no sé si tiene que ver con que me afectó el terremoto en Chile, o por qué está el Increible Hulk con su familia viviendo cerca de MI casa, o por qué yo me tomo en serio ese detalle. O por qué me despierto tan asustada con una situación que generó un personaje de COMIC que NO existe en la realidad. 




Escucho ofertas de análisis. Aún cuando el de la imagen sería más un Godzilla que un Hulk.

miércoles, 28 de abril de 2010

Letting Up Despite Great Faults





Veo la portada de este cd y escucho la banda y me da mucha nostalgia...
No de chape, si no de cariño.
Quiero CA-RI-ÑO.
Doy asco. Me hago cargo.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Cora McPherson


LA OTRA NOCHE TUVE UN RE SUEÑO. ASI DE TERROR PSICOLOGICO
Fue genial, yo estaba de viaje con los ñoños de Historia Moderna, teníamos clases en un galpón y al frente de la ruta había unos más ñoños de retiro espiritual. Entonces empieza a desaparecer gente. De la nada, se iban al baño y no volvían. Por el susto y no saber qué pasaba, nos juntábamos con los del retiro y nos llegaba por radio la noticia que había una invasión extraterrestre en el pueblo del lado y que la avanzada indicaba que venían hacia nosotros. En ese retiro los curas tenían vino y cerveza encanutado en las heladeras. Yo me tomaba la cerveza. En el retiro estaba mi hermana que cree en esas cosas de la fe. El asunto es que teníamos q evacuar el lugar y volvernos pero tarde o temprano nos iban a agarrar. Ellos avanzaban más rápido que nosotros y ya estaban colonizando muchos sitios. Lo mejor del sueño era ver la nave a lo lejos y ver cómo subían todos los terrícolas capturados. Daba la sensación que lo hacían por una cinta transportadora. Los cuerpos estaban tiesos, deben haber estado inconscientes o bajo hipnosis. ¡Qué genial! La cuestión es que cuando teníamos que evacuar el sitio questo, mi hermana ¡no aparecía! Y todo porque no me había hecho caso de que no tenía que tender su ropa a esa hora y con semejante peligro (mi hermana tiende a poner el lavarropa a cualquier hora. Aparentemente se la habían llevado. Desesperación.
Por eso la última escena del sueño es que me suben a una traffic llena de gente rezando y yo miro por la ventanilla angustiada, porque si el auto de mi hermana (che, mi hermana NO SABE NI MANEJAR) estaba estacionado, significaba q a mi hermana SE LA HABIAN LLEVADO. Pero nunca lo pude ver, nunca pude saber si mi hermana fue raptada o si en realidad, se re tomó el palo antes y nos dejó a todos en banda. Pero viste que en las buenas epopeyas a los detractores les va mal, tarde o temprano. Y fin

A veces sueño cosas copadas


(Sueño que tuvo la protagonista de este blog, la antiheroína por excelencia. Los nombres han sido omitidos para preservar la identidad de los involucrados)

Iba a un cumpleaños en una casa a la que siempre voy en sueños. Siempre, en algún momento, sueño con ese departamento. Es un piso, en realidad. Por el pasillo accedés a un cuarto donde abrís la puerta y subís escaleras de madera cual albañil para entrar. No hay otra forma. Es como una cucheta gigante. Porque el mismo cuarto tiene dos pisos y hay recovecos donde siempre soñé que estaba vacío. Está construido con la misma madera de la escalera. El interior es eso, una gran estructura de madera vieja. Como los entrepisos de los establos de las películas.
Íbamos al cumple que no sé de quién era, creo que de Mechi, mi compañera de facultad. Mientras estábamos en el living conversando con una Señora que hace las veces de madre, llegan (...) -a quien llamaré SUJETO UNO y (...) a quien llamaré SUJETO DOS. Mi amiga se ponía a hablar con sujeto uno que le pasaba discos, miles de discos. Sujeto DOS venía y me daba la mano, se quedaba sentado al lado mío todo el tiempo. Hablábamos bajo para que nadie nos escuchara y nadie supiera que estábamos flirteando.
Cuando empezaban a llegar todos los amigos, nos íbamos con Sujeto Dos al pasillo y nos besábamos. Pero para entonces, él no tenía su cabeza. No tenía más que el cuello de donde asomaba una especie de espina dorsal que yo calculo serían las cervicales. Lo besaba ahí (era de plástico, como el conducto de la fibra óptica) porque por ahí salía una lengua. Y no me daba asco. El tipo hablaba, no sé por donde, no? Y me pedía perdón porque no tenía una boca como todos los seres. A mi no me importaba y nos besabamos igual. A el le daba pudor que la gente lo mirara decapitado y con su fibra óptica al aire libre y yo lo llevaba al cuarto que describí antes. Abríamos la puerta, subíamos la escalera y estaban otras amigas de la facultad. A sujeto dos de repente le aparecía la cabeza y el cuarto no era de madera como todas las veces que lo sueño, sino que tenia un colchon enorme que abarcaba todo el piso y unos almohadones en ese entrepiso del que hablé más arriba, un tele, todo amueblado. Yo en el sueño no me sorprendía. Ahora que lo pienso despierta sí, porque siempre sueño con ese cuarto de ese piso, de esa casa que no sé de quién es ,y siempre es horrible y lo uso como escondite cuando me persiguen, bla. Siguiendo con el relato, me ponía contenta porque ya no me tenía que agachar para besarlo. Si no que había vuelto a la normalidad. Nos quedábamos ahi, los dos mucho rato. Hasta que golpeaban la puerta y nos venían a buscar para que nos fuéramos. Nos volvíamos en el auto de un amigo. Era rojo, sólo para dos personas. No tenía baúl, era recto atrás. Pero en el techo tenía una estructura de vidrio y metal como de cinco metros donde él llevaba sus papeles, una alfombra, una cómoda, bla. A una amiga y a mí nos tocaba ir ahí. Antes de subir, inivitaba a Sujeto dos a volver con nos pero él tenía que irse con Sujeto Uno y los padres de éste (que no tengo la menor idea por qué estaban allí). Desde la estructura del auto lo veía subirse a un autito de juguete. Me saludaba desde adentro. Fin del sueño.


Eso es todo.

jueves, 22 de octubre de 2009

El día que el perro me habló entre sueños'


Chiquitito trepó hasta mi cama, me susurró augurios en el oído. Se aprovechó que dormía y no dudo en continuar pese a que le rogué que no lo hiciera. Me dijo que todos tenemos el mismo final, que todos veremos perder lo que tenemos y que no serán útiles los lamentos, que de a poco un nuevo orden irá erigiendosé sólo para martirizarnos. Una realidad no palpable que se manifestará en cada una de nuestras mentes. Lloré, le dije que me dejara en paz. Chiquitito fue cruel, su voz gutural arañaba mis oídos, como quien busca hacer daño de cualquier manera. También dijo que veré paso a paso construirse esqueletos que con el tiempo se erosionaran porque es la ley: querer ser algo para terminar siendo nada. También pronunció otras verdades, pero no estan preparados para saberlas.


'Diciembre 2004. Ni lisergia, ni premonición. Chiquitito (como le decía en ese entonces al salchi que cumple 14 años el próximo domingo), me habló entre sueños. O soñé que el perro hablaba o que se yo.